La fuerza de la madre

Virgen de Salamanca

Esta mañana, en la catedral de Salamanca, España, nos han fascinado estas dos representaciones de la Virgen María. En el primer cuadro, la Virgen está rodeada de ángeles, mientras que en el segundo, María, tras su ascenso al cielo, entrega su cinturón a Tomás como prueba tangible de su materialidad.

Viendo estos dos cuadros, me maravilla la fuerza de carácter de esta mujer, su fe y su determinación. Supo aceptar una misión exigente y se entregó a ella con todo su corazón: dar a luz, crecer y acompañar a un hombre con un destino extraordinario. Le apoyó en todas sus pruebas hasta su crucifixión. María pudo encontrar la fuerza para afrontar todos estos retos gracias al íntimo vínculo que pudo mantener con su alma a lo largo de su vida.

Su ejemplo nos hace comprender cómo una fe arraigada en el corazón nos permite lograr lo que parece imposible. Feliz 15 de agosto y tratemos de aprovechar para seguir conectados con nuestra alma ❤️ Bernard y Angy.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.