El Despertar de los Reyes Magos

«El sueño de los tres reyes», esculpido por Gisleberto en la catedral de Saint-Lazare en Autun entre 1120 y 1130.

Los tres hombres coronados que aparecen en la imagen arriba son los Tres Reyes Magos, duermen envueltos y protegidos por una gran manta. Inmediatamente después de percibir el suave y delicado toque del ángel, el primero de los tres reyes se despierta, mientras que los otros dos permanecen inmersos en el calor del sueño. El Ángel vuelve su mirada tranquilizadora hacia los tres hombres, pero con el dedo índice de su mano izquierda señala el cometa, que brilla para iluminar su camino y guiarlos hacia su tarea terrenal y espiritual. Nos recuerdan los tres aspectos de nosotros mismos: cuerpo, mente y alma. Porque a menudo nuestra alma permanece despierta y alerta, mientras que el espíritu -nuestra personalidad encarnada- y nuestro cuerpo físico continúan en su letargo. Nuestros propósitos de Año Nuevo son el resultado de un diálogo íntimo con nuestra alma. Para poner en práctica los cambios que hemos decidido emprender, es hora de despertar las otras dos partes de nosotros mismos del estado de apatía en el que a veces las sumimos. Para despertar nuestro espíritu, nuestra personalidad, debemos aceptar cambiar nuestras viejas costumbres, nuestro confort personal. Para despertar el cuerpo, tenemos que actuar, ahí es donde nos espera la vida. Si unimos las tres partes de nosotros mismos, entonces despertaremos en nosotros al Cristo niño que está en nuestros corazones. Es decir, la esperanza de poder seguir creciendo y hacer de este mundo un lugar mejor.
Feliz Epifanía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.