Rosa mística, Trono de la Sabiduría, Reina de las virtudes… Estos son algunos de los títulos más hermosos dedicados a la Virgen María en las letanías de Loreto, esas antiguas oraciones marianas del siglo XV. Cuando las leemos con atención, nos revelan el profundo significado que encierran. Evocan las cualidades de lo femenino sagrado que María supo transmitirnos: la intuición del corazón, la sabiduría que nace de la escucha profunda de uno mismo y la capacidad de estar plenamente presentes en nosotros mismos, sin intentar huir de nosotros mismos.
En estos tiempos en los que la confusión exterior a menudo nos desorienta, necesitamos reencontrar estas cualidades en lo más profundo de nuestro ser. Nos ayudan a recuperar unos equilibrios que a veces parecen imposibles: ser dulces y firmes, acogedores sin dejar de ser fieles a nosotros mismos, afectuosos y, al mismo tiempo, capaces de preservar nuestra autonomía.
No es fácil, lo sabemos y lo vivimos cada día, pero es posible. Y quizá sea precisamente esta la invitación que María nos dirige hoy, en esta fiesta de la Asunción: no tenemos que elegir; podemos acoger ambas dimensiones al mismo tiempo.
Os deseamos que encontréis un momento de escucha interior para reencontrar ese vínculo indisoluble entre el cuerpo y el alma, ese vínculo que llevó a María al Cielo. 🙏
Feliz fiesta de la Asunción,
Con todo nuestro cariño,
Bernard y Angie
